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Reseña | Shingeki no Kyojin 3 – Capítulo 16

lightbulb_outline Esta reseña sobre Shingeki no kyojin 3 contiene spoilers. Si no has visto el capítulo, te recomendamos hacerlo y después regresar a leer la reseña.

Capítulo 16: Partida perfecta

Eren y compañía mueve sus últimas piezas para enfrentar al Titán Colosal, pero en plena pelea sus últimos recursos resultan no ser suficientes. Afuera de la muralla se libra otra batalla, pero todo el transcurso cambia cuando entra en acción el Titán Bestia, quien lanza una serie de pedradas y elimina a una gran cantidad de soldados veteranos, quedando solo los reclutas. Bajo esta situación Erwin solo tiene una última jugada, montar una gran carga directa mientras Levi se va a la retaguardia enemiga para matar al Titán Bestia.

Opinión del capítulo

Brutal, brutal, brutal, de lo mejor que vi en la temporada y no lo digo por las peleas, porque de por sí no hubo una, o no una prolongada, sino por la tensión causada a nivel de trama, por la exploración del pensamiento y de las emociones de los personajes, tanto primarios como secundarios. De lo que va de esta segunda parte, a mi opinión es el mejor capítulo que ha tenido, con un final que deja más tensión aun y con un avance de capítulo que no dice mucho, por lo cual supongo que oculta mucho. Creo que ya no es necesario hablar de la banda sonora ni de la animación, no se ve bajones de calidad y la música cumple la función de ambientación muy bien.

El valor del autocontrol

Al comienzo del capítulo las tropas internas sufren las bajas dejadas por la explosión, Armin se desespera, entra en nerviosismo y no puede pensar, por lo cual relega el comando a Jean, quien puede ver la situación pero sabe que no tiene el cerebro suficiente para idear una estrategia buena. Esto fue algo que al parecer Bertholdt logró anticipar, poner nervioso a Armin para que no pueda actuar. Los planes de Jean no fueron buenos y terminó con el desperdicio de dos Lanzas Relámpago y con el ascenso (descenso) de Eren al muro. Mikasa parece ser la única que tiene esperanzas en Armin, pero él solo responde con un: nani mo (es como decir: nada). La juventud y el temor pueden pasar malas jugadas, nublar la mente y evitar las decisiones. Por ello el control de uno mismo es una de las cosas que han tratado de alcanzar ciertas personas desde las civilizaciones más antiguas, controlar las emociones, la mente, para que el juicio no se nuble en momentos de necesidad. Quizá Armin debió jugar un poco de ajedrez para sentir y controlar cierta tensión.

«Solo estudio ajedrez cuando juego una partida»

Una de mis aficiones de juventud, aunque sigo siendo joven, fue el ajedrez. Terminé dejándolo por no tener con quien jugar y no es que sea bueno, soy malo a comparación de varios. Este deporte surgido, posiblemente, en la India y que llegó a China, Europa, entre otros -y que en Japón puede que haya evolucionado en el conocido Shogi-, es uno de estrategias, donde se adoctrina a la mente a conocer las piezas, sus movimientos, el terreno y sobre todo al rival. Este juego me enseñó que las estrategias son vitales no solo en el juego, sino también en la vida y en la guerra. La frase con la que abro este pasaje es de Capablanca, reconocido ajedrecista y campeón mundial cubano, y la traigo a acotación porque cada juego es diferente, cada enfrentamiento se desvía de lo sabido antes. Debes afrontar nuevas situaciones, saber manejarlas y resolverlas lo mejor posible, debes pensar con calma. Y una cosa más, saber qué sacrificar y cuándo para poder ganar.

Desconozco si Erwin fue practicó algo similar a este deporte, pero lo que sí sé es que su mente es la de un ajedrecista, solo que en el campo militar. Las decisiones a tomar deben responder a la situación del instante, tener planes con anticipación sirve solo si puedes prever los movimientos del enemigo y sabes ajustarlos a las necesidad del momento. La verdad es que ha sido muy emotiva la forma en la que Erwin se despide, él también tiene un sueño y una meta, estando tan cerca decide sacrificarse para poder lograr una victoria, dado que algunas veces debes poner en jaque al rey propio para poder generar un mate posterior al enemigo. La dama de Erwin es la que mejor se mueve por el campo, es una pieza táctica importante y en algunas ocasiones es la única en la que debes depositar tu confianza para un mate, aunque no siempre es esencial y puede fallar si la jugada es leída. Levi solo debe acatar las órdenes de Erwin y confiar en que su estrategia funcionará, sino, el sacrificio del rey llevará a la derrota definitiva, aunque siempre pueden haber partidas nuevas.

No hay héroes

El capítulo siguiente lo han traducido como «Héroe», mas en este capítulo no ha habido ni uno. Uno de los reclutas se puso a llorar y entró en desesperación, se creyó especial y que no le pasaría lo que le pasó a otros, él se creía el héroe de su propia historia, el protagonista que siempre sobrevive y logra solucionar las cosas, llegando a ser admirado. Caso parecido al de Eren y ya vimos como ha quedado en este capítulo, pensando que Bertholdt no debía subestimarlo fue realmente él quien lo subestimó, acabando recostado encima del muro. Eren tampoco ha sido el héroe esperado, aunque Levi tenga esperanzas en él -y solo la tiene porque Eren tiene un don que ningún otro posee-. En este sentido, en cada guerra nadie es especial, todos están predispuestos a morir, no importa la experiencia que tengas, puedes morir en cualquier momento. No hay especialidad y creerse uno realmente es mentirse, no hay héroes, todos tenemos temores que afrontar. Al final sucumbimos al miedo y a la desesperación por la creencia de que se es especial y que nuestra vida tiene sentido, un sentido trascendental o que tenemos una misión que el mundo no has puesto. El universo no conspira, ni en contra ni a favor, pero sí podemos soñar igualmente.

Vale la pena soñar

El discurso de Erwin es medio épico, porque da a entender de que morirán todos, mas no les quita la esperanza de que sus muertes tendrán sentidos. Si bien no es un sentido universal, sino que solo se queda en plano particular, como se logra extrapolar que al final solo importa el sacrificio, solo tiene sentido la vida si uno mismo le da el sentido que quiera, que al final la muerte y la vida es de uno mismo, que solo importa el sentido que tú le des, pero no por ello tus actos serán importantes para otros. Por ello vale la pena soñar.

Ha sido un capítulo cargado de emociones y también de un retorno, del Titán acorazado, de sacrificios y de planes frustrados. Al final los caballos han servido y da cuenta de que su vida ha sido más importante que la de los veteranos, sin caballos esa carga no habría salido o no habría podido aplicarse. Saber jugar las piezas, al final, creo que la partida perfecta es del Titán Bestia.

 

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